RESEÑAS BEAUTY
Unos días antes
de empezar el mes de noviembre del año pasado, entre los nervios y la ansiedad
de la proximidad de nuestro egreso como licenciadas en Crítica de Artes en la
UNA, más allá de cuestiones académicas, había que afrontar otra cuestión
esencial: qué ponernos para el día de la defensa de nuestros proyectos.
Entonces
comenzamos a probar looks que tenían que cumplir con una serie de pautas. Tenía
que ser algo formal, pero no tanto porque nuestro ámbito profesional es
bastante relajado. Sin embargo, nosotras no, porque nuestro espíritu fashionista nos dicta otros rumbos. El
look tenía que ser algo liviano y veraniego porque a fin de noviembre en
Argentina hace mucho calor, pero, muy por el contrario, justo ese jueves 24
estuvo un poco fresco. Entonces a las mangas cortas, las slevless y los vestidos hubo que agregarle otra prenda para lidiar
con el imprevisto climático. Además, las exposiciones eran delante de la
dirección académica, por lo tanto, no podíamos jugárnosla del todo.
Mareadas entre
faldas, jeans, vestidos, remerones y palazos decidimos relajarnos y dedicarnos
a otro gran detalle del total look en
el que teníamos muchas más libertades. Sí, el make up, nuestro gran aliado y confidente. Probamos con varias
tonalidades y texturas, nos contorneamos y delineamos, usamos un blush hermoso que nos devolvió color al
rostro, pero la estrella, sin lugar a dudas, fue el labial. Le dije a Sara:
“tenemos que usar algo nude” y
probamos varias marcas, pero el color se perdía, y si bien, la estrategia era
usar algo tranquilo, la boca tenía que ser la protagonista.
Al día siguiente,
casi en la víspera del gran día, estábamos en casa con Sara y casi como en un
acto de magia, sacó de su bolsito de indispensables, el labial que se
convertiría, no sólo en nuestro caballito de batalla, sino también en nuestro
labial preferido for ever. Sara me
dijo: “probalo, vas a ver lo que es”. Y a partir de que la fórmula suave tocó
mis labios, podríamos decir que se trató de amor a primera vista. No tardó más
de dos minutos en secarse por completo, y no sólo eso, sino que superó la
prueba del beso verificando ningún rastro de transferencia. El tono que probé
fue Mamushka, una combinación perfecta entre el bordó, el colorado y algunos
toques de tierra. De suave aplicación e impresionante pigmentación, no podía dejar de
mirarme al espejo.
Sara tenía razón.
Los tattoo de Regina son la gloria misma. Pero todavía no tenía el mío. Así que
agarré el celular, consulté el local más cercano a casa y viajé rumbo hacía
Caballito. Si bien iba con la idea fija de comprar el Mamushka, la vendedora me
asesoró y me invitó a probar los otros colores de la colección. Probé Bambi y
Brandy, pero mi corazón latía por Mamushka.
Salí de la tienda feliz porque en mi cartera no sólo llevaba mi tattoo,
sino también una recomendación excelente para uno de los días más importantes
de nuestras vidas.
Info.:
Regina Cosmetics
Local Caballito
Acoyte 70
T. 2076-0869
T. 2076-0869
Labial
líquido matte Regina tattoo / Mamushka
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